Éxtasis e irritación de Peña Nieto por la militarización de la frontera

El Presidente de la República México, Enrique Peña Nieto, salió a dar un comunicado con ÉXTASIS e IRRITACIÓN desde su hogar llamando a la unidad de la Nación mexicana. El motivo no fue otro que la decisión del Presidente estadounidense Donald Trump sobre desplegar tropas en el lugar de construcción del muro fronterizo que separará México de USA.

Es la primera vez que un político mexicano y en concreto el Presidente del país, sale a dar un mensaje con este tono tan contundente a la par que sarcástico. Halaga las fortalezas de México y sus conciudadanos, en lugar de aparentar preocupación como lo hicieran otros políticos de su gabinete en anteriores ocasiones.

El sentir general de la población mexicana fue de júbilo ante la respuesta de su gobierno y en concreto de su Presidente. Prácticamente durante todo su mandato ha gozado de una popularidad muy cuestionada por sus gobernados. Sin embargo, a escasos meses de abandonar la presidencia, esta intervención parece que ha elevado su nivel de aceptación y sus expresiones faciales demuestran que su mensaje fue claro, convincente y sincero.

 

Éxtasis e irritación de Peña Nieto al responder a Trump

De los puntos más destacables que hemos querido analizar en este barómetro, resaltan varios donde el Presidente se luce especialmente. El primero de ellos es cuando aborda el tema de la responsabilidad compartida México-USA al luchar contra el crimen organizado. Utiliza un tono serio y contundente a su mensaje, registrando IRRITACIÓN e IRA en su discurso. Es sabido que Trump arremete contra los mexicanos y trata de castigar los acuerdos comerciales alcanzados por México y EEUU. Sin embargo, USA es de los países que también tiene responsabilidad en la lucha contra el crimen organizado. Por tanto Enrique Peña trata de transmitir con sus palabras y su rostro que se trata de una lucha conjunta. Por mucho que Trump pretenda echarle toda la culpa a México, el mensaje de Peña Nieto debe quedar claro y así lo defiende congruentemente con su rostro.

Otro de los momentos cumbres de su discurso fue cuando comenzó a nombrar las frases de los presidenciables, Anaya, Andrés Manuel, Margarita Zavala y Meade, sobre la unidad del país. Claramente, su potencial sucesor Meade, puede verse beneficiado de esta iniciativa que le presta como herencia el actual Presidente. Le da liderazgo en un tema que de seguir Trump por la misma senda, podría marcar la agenda de la campaña electoral. Un tema, el de la territorialidad y el arraigo, que es profundamente emocional y que siempre ha unido a los mexicanos, su amor por la patria. Un tema que resulta fácil para todos los candidatos pero que resultaría sobre todo creíble en el sucesor del priísta Peña Nieto, Jose Antonio Meade.

En este punto, se puede ver a un Presidente que simpatiza poco con Anaya, que le genera DESCONTENTO. Hacia AMLO, emociones encontradas, una mezcla de ÉXTASIS y DESCONTENTO. Meade le ocasiona INTERÉS y Margarita Zavala que también le genera DESCONTENTO.

Quizá el momento más comentado y esperado de Peña Nieto, fue su comentario irónico dirigiéndose directamente a Trump. Estaba preso de la ARROGANCIA y el ÉXTASIS, como si llevase tiempo queriendo expresar la idea de que si Trump tiene problemas internos no debería utilizar a México para solventar los mismos.

Peña Nieto cierra con palabras de un ex Presidente de los Estados Unidos, diciendo que México no tendrá miedo a negociar, pero nunca negociará con miedo. Lo cierto es que el todavía Presidente no registra miedo y a juzgar por los comentarios sobre su intervención, ésta dio todo menos miedo.

Los comentarios de los periodistas y otros miembros del círculo rojo fueron bastante positivos, elogiando al Presidente saliente. Eso puede suponer un soplo de aire fresco para el candidato del PRI.