El resentimiento de Obama vs el éxtasis de Trump en la Casa Blanca

La imagen de Trump en la Casa Blanca sigue chocando tres días después de las elecciones presidenciales. Donald Trump se reunió en el Despacho Oval durante más de una hora con Barack Obama. Contrariamente a lo acostumbrado en campaña, y como hizo en su discurso posterior a ser elegido Presidente, Trump manejó un mensaje comedido y conciliador. Y tras todos los exabruptos que ha lanzado a Obama, ayer incluso le calificó de “muy buen hombre”.

Por su parte, tanto Barack como Michelle Obama comunicaron a los medios que facilitarán la transición de poder por el bien del país.

Sin embargo, como siempre, las emociones nos trasladan otro mensaje. Trump se muestra profundamente feliz de encarar este nuevo reto. Ha ganado las elecciones contra todo pronóstico y se muestra más fuerte y confiado que nunca. Así lo demostró el ÉXTASIS que revelan sus microexpresiones faciales en el que será su nuevo hogar a partir de enero. Por otra parte, Barack Obama trató de mostrarse sereno como lo ha sido durante sus años al frente de EEUU. Pero es un momento duro para él. Como para todos los demócratas americanos. Nadie esperaba que Hillary Clinton perdiera estas elecciones. Y ahora se encuentra con el líder republicano, un hombre xenófobo y misógino al mando del país. El RESENTIMIENTO de Obama es absolutamente coherente. Durante toda la campaña, Trump le ha proferido insultos constantes. Y ahora, además, amenaza con desmontar todo su legado progresista. No era la visita anhelada para Barack Obama.

Los planes de Trump en la Casa Blanca

A pesar de que los mensajes que Donald Trump ha lanzado a los medios tras ganar las elecciones son mucho más moderados de los que ofreció durante la campaña electoral, todo indica que Trump hará desaparecer los avances progresistas que Obama ha construido en sus ocho años en el poder.

Todo indica que el ‘Obama care’ será su primera víctima. Y le será fácil. Los republicanos tienen mayoría tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes. Aunque el partido está dividido por el liderazgo de Trump, seguramente sus medidas no serán rechazadas. Pero esta no será la única medida que será suprimida. También corren serio peligro medidas esenciales como los tratados de libre comercio, la lucha contra el cambio climático o los inmigrantes ilegales que residen en EEUU.

Tanto Obama como Trump intentaron dar una imagen de serenidad y conciliación para el traspaso de poderes. Lo que no está tan claro es si esta imagen conciliadora continuará durante todo el mandato del magnate.