Pedro Sánchez y Susana Díaz: indignación frente a frialdad

Tras una intensa campaña electoral Pedro Sánchez ha sido reelegido Secretario General del PSOE por el 50,2% de los votos. Termina así la larga carrera por la secretaría general, desencadenada con la dimisión de 17 miembros de la Ejecutiva Federal. En aquel entonces, septiembre de  2016, se obligó a Sánchez a abandonar la dirección del partido.

Lejos de haberse superado la crisis interna, se abre una etapa de incertidumbre. El nuevo secretario general tiene ante sí un partido muy dividido. Los históricos del partido que apoyaban a Susana Díaz, deberán ahora congraciarse con la nueva dirección.

Susana Díaz carece de emociones al hablar de su derrota

La gran derrotada de esta convocatoria electoral a simple vista parecía abatida. Su perfil emocional registra altos valores de NEUTRALIDAD, que denota un gran ejercicio de contención y resignación ante el resultado electoral.

El MIEDO aparece como en cierto momento cuando la Presidenta andaluza habla en nombre de los  “compañeros y compañeras que representamos éste proyecto colectivo“. Se ofrece “arrimar el hombro” por el partido.

Sus adversarios e incluso algunos integrantes de la vieja guardia pueden comenzar a cuestionar un liderazgo que parecía incontestable.

Pedro Sánchez eufórico por la victoria, indignado al hablar de sus contrincantes

Por su parte, Pedro Sánchez muestra altos niveles de ACTIVACIÓN emocional donde la FELICIDAD es la emoción predomiante. Al hablar de un partido “unido y rumbo a la Moncloa” Sánchez muestra AFRONTAMIENTO, CONFIANZA Y ÉXTASIS. Con todo, son el RESENTIMIENTO  y la  REPULSIÓN  las subemociones más destacables al hablar de sus compañeros y rivales en las primarias Patxi López y Susana Díaz.

Sorprende ver cómo emite emociones negativas cuando se refiere a la militancia. Cuando dice “voy a ser el secretario general de todos los afiliados y afiliadas del Partido Socialista Español” se disparan los niveles de DESPRECIO, AFRONTAMIENTO y ABORRECIMIENTO.

Indignación frente a frialdad

Este choque de trenes toca a su fin. Dos formas de entender la política se han enfrentado. Nadie podía imaginar el resultado final.  Al parecer, los socialistas de a pie han denostado al PSOE de siempre, apostando por un giro a la izquierda. Veremos si los organismos del aparato del partido permiten que esta transición sea dulce. Nuestro Barómetro Político Emocional estará atento a todo lo que suceda.