Pedro Sánchez planta batalla pero se asombra de perder

Consciente de los malos resultados cosechados en las últimas 6 convocatorias electorales, el sector crítico liderado por las federaciones de Andalucía, Extremadura,  Castilla la Mancha y Comunidad Valenciana sobre todo, han maquinado una dimisión en bloque de la mitad más uno de los miembros de la ejecutiva. De esta forma han buscado forzar la salida a pesar de que Pedro Sánchez plantó batalla. Quiso hacerse con el control del partido desde que se autoproclamó candidato a presidente del Gobierno a mediados de 2015. En aquella ocasión, saltándose la preceptiva consulta a la ejecutiva, anunció su candidatura. Tras los malos resultados del 20D y del 26J, Sánchez no ha hecho la necesaria autocrítica y no ha sabido hacer una lectura acertada de lo que las urnas mostraban. Su intento fallido de formar gobierno le enfrentó a no pocos dentro de sus propias filas, que abogaban por un acercamiento a Podemos.

La gota que ha colmado el vaso han sido las elecciones vascas y gallegas donde han sufrido un severo correctivo. El secretario general ni siquiera dio la cara tras el 25S, dejando a sus subalternos hacer una lectura de un nuevo batacazo electoral muy alejada de la necesaria regeneración ideológica que pide el partido.

Sánchez planta batalla

Análisis emocional

El ya ex líder de los socialistas se mostró ciertamente altivo ante el órdago que le plantaron desde el ala crítica de su partido.

En su primera comparecencia tras la renuncia de 17 miembros de la Ejecutiva Federal, el todavía secretario general mostró una posición defensiva a tenor de las emociones mostradas en su discurso.

La IRA, la INDIGNACIÓN o el FASTIDIO acompañan a la ARROGANCIA por una situación inaudita y enormemente molesta para él y para sus afines. Él se siente atacado y podemos ver claramente que piensa presentar batalla.

Tras los hechos acaecidos a mitad de la presente semanaINDIGNACIÓN, ASCO, IRA, ARROGANCIA, ODIO. Los lamentables acontecimientos le producen un torrente de emociones negativas ya que se siente atacado directamente.

En un momento tan delicado para la organización que lideroIRA, FASTIDIO. La incomodidad de la situación que está viviendo es más que evidente y su rostro así lo refleja.

Comparto el desgarro que sufren muchos progresistas”, PESADUMBRE, INDIGNACIÓN, DISGUSTO. La bochornosa imagen que el partido está dando hace mella en el prestigio de la formación. Por eso, él como máximo responsable tiene palabras de comprensión para la militancia.

El secretario general presenta su dimisión

Tras más de 12 horas de interminables conversaciones, Pedro Sánchez salió al filo de las 21:00h a anunciar su dimisión como secretario general del PSOE.

Sus intentos por proponer una solución a la grave crisis de su partido han terminado de una manera dramática. Alguno de sus propios compañeros, hasta ahora afines a su postura, le han retirado su apoyo, perdiendo por tanto la votación.

Análisis emocional

El líder socialista está en estado de estupefacción. Tras largas horas de debates y de interpretaciones del reglamento, el núcleo duro del sector crítico, ha conseguido forzar su salida. Por una amplia mayoría, han impuesto su idea de que una gestora controle el partido hasta que se celebre un congreso extraordinario.

Durante toda su comparecencia sorprende el alto grado de ASOMBRO que muestra con unos niveles de activación del 100%, sostenidos prácticamente durante toda su alocución.

Esa es mi palabra, la di a todos los militantesEXCITACIÓN, IRA. Recién salido de la guerra en la que se ha visto inmerso, Sánchez está aún enfadado por no haber podido hacer valer su posición.

He anunciado al comité federal, la dimisión de la comisión ejecutiva federal y también de mi persona como secretario generalIRA, TRAICIÓN, ANSIEDAD, EXCITACIÓN

En el momento que nombra al comité federal podemos ver claramente TRAICIÓN. Es consciente de que le han hecho un golpe de estado y su cara refleja esa emoción al nombrarlo.

Justo cuando nombra la dimisión de la comisión ejecutiva federal vemos PENA y FASTIDIO. Lógicamente siente que ha perdido la batalla y no le es grato salir por la puerta de atrás.

Hasta aquí lo que ha ocurrido, lo que ha acontecidoPESADUMBRE, REPULSIÓN, FASTIDIO. Dolido por lo ocurrido y también fastidiado por no haber sido capaz de luchar contra los críticos.

A partir de ahora se abre un periodo de gran incertidumbre para el partido. La gestora que desde ahora preside Javier Fernández, presidente de Asturias, será la que fije el calendario del próximo Congreso Federal Extraordinario de donde saldrá el próximo líder socialista. Se ha conseguido un equilibrio entre representantes del ala crítica y la oficialista. Por delante tiene la ardua tarea no solo de conducir un partido roto, en una situación inédita en su historia, sino consensuar una postura ante una más que posible sesión de investidura de Mariano Rajoy.

Ante el descabezamiento de la formación socialista, parece probable que se produzca la abstención de los 11 diputados que necesitaría el candidato del PP. No obstante, cabría la posibilidad de nombrar un líder de transición que pudiera solventar esta situación de desgobierno y quizás hacer un acercamiento a otras fuerzas políticas. Como posibilidad es posible pero altamente improbable.

En una formación partida en dos irremediablemente, queda aún la duda de saber si el sector más tradicional, tiene el suficiente vigor y apoyos para aupar a alguien. El sector “pedrista” ha perdido la batalla pero no la guerra. El mismo Pedro Sánchez no descarta poder presentarse de nuevo en ese Congreso Federal Extraordinario.

Parece que la paz está aún muy lejos.