El pánico de Hillary Clinton hacia el Presidente Trump

El valeroso y democrático discurso de Hillary Clinton después de la derrota en la elección presidencial de los Estados Unidos, contrastan con el pánico que refleja el análisis de reconocimiento facial de emociones.

A pesar del titánico esfuerzo de Hillary Clinton por presentar su tradicional imagen confiada y segura, el análisis identifica los momentos de los temores de Hillary ante lo que pueda ser la próxima administración de Donald Trump.

Hillary Clinton es la otra cara de la moneda en las elecciones estadounidenses. Todos los medios de comunicación la apoyaban. La enorme mayoría de líderes mundiales confiaban en su victoria. Y, sin embargo, Donald Trump se convertirá en el 45º Presidente de los EEUU a partir del próximo 20 de enero. La tristeza y el PÁNICO de Hillary Clinton no podían disimularse.

Para escuchar el tradicional discurso de reconocimiento de la derrota tuvimos que esperar más de 12 horas desde que se conocieron los resultados. No obstante, Clinton se comunicó la misma noche de las elecciones con Trump para darle la enhorabuena.

Clinton subió al escenario visiblemente emocionada y acompañada de su hija, su equipo y su marido, el ex Presidente de los EEUU, Bill Clinton. Fue seguramente uno de los discursos más emocionantes de su carrera política. Y tal vez de los últimos de su carrera. Clinton ha conseguido seguramente liderar más cargos políticos que nadie en Estados Unidos. Su experiencia y preparación es indudable. Pero parece que el país todavía no está preparado para ver a una mujer al mando de la Casa Blanca.

Clinton compareció ante los medios en primer lugar para felicitar a Donald Trump por haber logrado la confianza de los estadounidenses. Y fue más allá. Le prometió ayudarle en todo lo que esté en sus manos para solucionar las fracturas sociales en las que se ha sumido el país. Tal y como hizo Obama, que prometió que facilitará el cambio de gobierno como hace ocho años, George Bush hizo con él.

El pánico de Hillary Clinton en su discurso de reconocimiento

 

Admitió que Donald Trump será el Presidente de todos los americanos y dejó ver el PÁNICO y la PREOCUPACIÓN que ello le produce. El mismo miedo que el mundo parece tenerle al magnate si cumple todas sus promesas electorales.

Las emociones negativas se apoderaron del mensaje de Clinton. Incluso varias veces estuvo a punto de dejar paso a las lágrimas. Pero continuó con voz firme y segura. Estas emociones negativas eran totalmente coherentes. Ella ha dejado todo en esta campaña y, contra todo pronóstico, sus esfuerzos no han sido compensados. Comenzó su discurso admitiendo que comprendía la decepción de sus votantes, ya que era la misma que ella sentía. Y sus emociones lo confirmaban. Clinton mostraba PESADUMBRE, CONMOCIÓN, IRA e INCOMODIDAD al aceptarlo.

Clinton reconoció que será una época complicada y dejó ver la IRRITACIÓN que los cuatro previsibles años que Trump esté en la Casa Blanca le producen. A pesar de mostrar sus buenas intenciones, Hillary se mostró preocupada por el rumbo que tomará el país. También tuvo un momento para hablar de su campaña y agradecer a los que la acompañaron. En este momento, sin embargo, Hillary mostró emociones como el PÁNICO, la IRA o el ENFADO. No ha sido una campaña fácil para la candidata demócrata. Ha tenido que lidiar con exabruptos continuos por parte de su contrincante. El mismo que ahora le ha arrebatado su máximo sueño político.

El PÁNICO de Hillary Clinton fue una constante durante todo el discurso de reconocimiento. Habló de la división extrema que existe en la sociedad estadounidense. Y que se ha reflejado más que nunca en estas elecciones. Y mostró que es un tema que le preocupa profundamente. Junto al pánico, se observa el SOBRECOGIMIENTO y el ASOMBRO que ello le provoca.

No fue un discurso fácil para Clinton. Ha perdido la oportunidad que llevaba esperando toda la vida. Aun así, no perdió las esperanzas, y animó a que todos sus seguidores no lo hagan, ya que más pronto que tarde, Estados Unidos será presidido por una mujer.