Pacto Podemos-IU. Indignación en Garzón y neutralidad en Iglesias

Tras meses de acuerdos y pactos sin fundamento que no consiguieron que se formara gobierno en España, los partidos políticos vuelven a crear estrategias para concurrir a las nuevas elecciones previstas para el próximo 26 de junio. La campaña electoral ha comenzado y cada voto cuenta. Así, los primeros en ponerse manos a la obra han sido Alberto Garzón y Pablo Iglesias. Desde Emotion Research Lab analizamos el pacto Podemos-IU. Indignación en Garzón y neutralidad en Iglesias.

La conocida amistad de los dos líderes de izquierda ahora ha traspasado lo personal y sus partidos han decidido concurrir juntos a las urnas. Así lo anunciaban  los dos jóvenes líderes ayer por la tarde desde la madrileña Puerta del Sol, epicentro de las concentraciones del 15M, a  través de dos vídeos que subieron casi a la vez a sus cuentas de Facebook y Twitter.

Hace una semana, las bases de Izquierda Unida-Unidad Popular validaron con un 84,5% un posible futuro pacto entre su partido y Podemos y, aunque tendrán que volver a ratificar este pre-acuerdo al igual que las bases del partido morado, parece que es un hecho que ambas formaciones acudirán en una lista conjunta a los próximos comicios.

Pablo Iglesias ya tentó al líder de IU antes de las elecciones de diciembre, pero en ese momento, Alberto Garzón se mostró reticente. Sin embargo, la caída en picado de su partido, que solo consiguió dos escaños a pesar del casi millón de personas que le votaron, ha parecido ser la causante de este viraje en su estrategia. También Podemos necesitaba un giro en su táctica y con la posibilidad que le daban algunas encuestas de perder, esto le da una nueva esperanza.

Pacto Podemos-IU. Indignación en Garzón y neutralidad en Iglesias

En este fragmento de los vídeos anteriormente mencionados,Alberto Garzón muestra una activación alta y la INDIGNACIÓN predomina en sus palabras. Se puede observar como al mencionar la palabra “pre acuerdo”, es el sentimiento de tristeza el que prevalece, lo que parece mostrar que no se encuentra totalmente de acuerdo en tener que acudir a las elecciones en coalición, ya que su partido no ha podido obtener suficientes escaños como para tener un Grupo Parlamentario propio en el Congreso de los Diputados. La coherencia de Garzón con sus ideas y la democracia se palpa cuando transmite ORGULLO y el DELEITE al hablar de los “militantes” y de “votar” en la consulta para ratificar el acuerdo. Sin embargo, la TRAICIÓN aparece en el mensaje de Garzón cuando se dirige a los militantes de IU y les recomienda votar positivamente este pacto, lo que hace pensar, como ya habíamos adelantado en otro análisis emocional, que el líder no se encuentra totalmente seguro de nuevo de este pacto. Al escuchar hablar a su compañero Pablo Iglesias, la FELICIDAD predomina, por lo que parece que a pesar de sus discrepancias partidistas, su vínculo personal es fuerte.

Pablo Iglesias, mientras escucha hablar a Alberto Garzón se muestra sonriente pero llama la atención la alta NEUTRALIDAD que muestra durante todo el discurso. Esta neutralidad disminuye cuando Garzón habla de “votar favorablemente” y el líder de Podemos muestra INDIGNACIÓN y DESAPROBACIÓN. Iglesias no es coherente con el mensaje que transmite de necesidad de este pacto positivo para ambos partidos. Quizás tema una batalla de egos dentro del partido que impida entenderse y en donde sus propuestas no puedan llevarse adelante. La frase cinematográfica con la que Iglesias cerró el pacto, aludiendo a “El equipo A” tampoco resulta creíble, así lo indica la CONSTERNACIÓN transmitida por él.

Ambos candidatos transmiten emociones negativas y es que se han visto obligados a entenderse ya que ambos luchan por el mismo perfil de votantes y, al ninguno haber alcanzado el objetivo esperado, han tenido que crear esta unión.

El último barómetro del CIS da al PP como vencedor de nuevo de las elecciones; sin embargo, el gran cambio vendría dado por el “sorpasso” de Podemos al PSOE en intención de voto, algo que podría incrementarse si acude acompañado de Izquierda Unida. Iglesias ha ratificado en varias ocasiones que para él, el principal enemigo a vencer es el PP y que pretenden que con el acuerdo IU-Podemos, el PSOE sea el próximo en unirse y corroborar el “gran pacto de izquierdas” que se vio truncado en el pasado por el pacto PSOE-Ciudadanos.

Otra de las grandes preguntas, además del nombre de la lista conjunta, será, ¿dónde queda Alberto Garzón en esta lista? Todo parece indicar que quedará relegado a un quinto puesto en la lista por Madrid. El líder de Izquierda Unida es el líder político mejor valorado en España, por lo que desplazarle a este puesto podría resultar algo arriesgado. Continuaremos atentos a los próximos pactos y a las emociones de nuestros políticos ante una situación complicada e inusual.