Ortega satisfecho de volver a ganar las elecciones en Nicaragua

Nadie se atrevía a predecir lo contrario. Un Ortega satisfecho volvía a ganar las elecciones en Nicaragua. Esta vez con su mujer, Rosario Murillo, como Vicepresidenta. Un 72% de los votos le da esta victoria. Tres mandatos consecutivos y con un altísimo porcentaje de favoritismo hacia el candidato sandinista. La oposición habló durante toda la jornada del triunfo de la abstención. Sin embargo, los afines a Ortega informan desde las instituciones que la participación superó el 65%.

La técnica de reconocimiento facial de emociones en la que se basa Emotion Research Lab muestra a un Ortega satisfecho de haber ganado de nuevo estas elecciones. El objetivo de Ortega es legitimar un mandato que desde Europa y otras instituciones internacionales, se cuestiona continuamente. Su modelo de gobierno autoritario se basa, desde su elección en 2007, en una alianza con el sector empresarial, la exclusión de la oposición, el acoso a la prensa independiente y el control total de todas las instituciones del Estado.

Ortega y el continuismo

Todo parece que va a continuar de la misma manera. Nadie en el país, ni desde fuera, espera que Ortega reforme su gobierno hacia uno más democrático. Los próximos cinco años más de Daniel Ortega parece que serán más de lo mismo. Ya reformó la Constitución para poder ser reelegido cinco años más. Nada le impide hacerse con el poder. Haciendo cualquier cosa para conseguirlo.

Son sobretodo los nicaragüenses más pobres los que le votan y confían en él. Sus políticas sociales les han dado un techo y en ocasiones un trabajo y eso es suficiente para ellos. En un país donde casi el 50% de la población vive por debajo del umbral de pobreza, esto es bastante.

Ya hace 37 años que como guerrillero logró derrotar a los Somoza para librar a Nicaragua de la dictadura. Sin embargo, ahora es él y su familia el que se ata a la presidencia con técnicas, cuanto menos, dudosas.