Obama se despide de su presidencia con un emocionante discurso

Barack Obama se despide del mundo con un discurso que ha emocionado a todos. Fue en Chicago, la ciudad a la que se trasladó de joven. Una ciudad que le ha apoyado en los momentos clave de su carrera. En un discurso lleno de optimismo y alertando de los peligros que acechan a Estados Unidos y al mundo, Obama se despide de ocho años de gobierno alejado de los escándalos. Para dar paso a un hombre totalmente escandaloso en sí mismo, Donald Trump. Sin embargo, Obama no quiso mencionar a Trump ni una sola vez. Prefirió dirigirse a los activistas, a las personas que le han apoyado, a los jóvenes, a los inmigrantes y a su familia.

Obama no se dirigió al futuro Presidente de EEUU directamente pero sí instó a los norteamericanos a participar en política y a cuidar de la democracia. Una democracia que se está viendo amenazada. A pesar de ser un discurso social y político, el momento álgido llego cuando Barack Obama se dirigió a su mujer, Michelle Obama. Barack Obama no pudo disimular las lágrimas y le agradeció por estar a su lado estos ocho años. Las palabras hacia su esposa eran de amor y agradecimiento. Sin embargo, sus emociones eran en mayor medida negativas. Obama estaba apenado y eso era notable. Pero la ACEPTACIÓN, el ORGULLO, la CONFIANZA y la ALEGRÍA dirigiéndose a ella también se veían en su rostro.

Obama se despide continuando con su espíritu optimista

A pesar de que Estados Unidos se enfrenta a unos años previsiblemente convulsos, Obama no quiso transmitir negatividad a los americanos. Afirmó que EEUU está mejor que nunca. Y que así debe seguir. ‘Ha sido el mayor placer de mi vida servíos’. Esta frase transmitía CONFIANZA y OPTIMISMO en Barack Obama. Servir al pueblo americano durante ocho años le ha llenado de orgullo y así se lo hacia saber a sus compatriotas. El todavía Presidente de los EEUU resultaba coherente con sus palabras mientras les insistía en que no se quedaran callados. En participar en la democracia y en la vida pública. Les pidió que creyeran. Que creyeran en su capacidad para cambiar las cosas. Este mensaje positivo y de cambio, como ya lo hizo en la campaña de 2008, todavía era más creíble al analizar las emociones que emitía mientras lo trasladada a los ciudadanos. ACEPTACIÓN, SATISFACCIÓN y DELEITE.

Su mensaje final no podía terminar de otra manera. El ‘Yes, we can’ que le encumbró como el primer Presidente negro de los Estados Unidos volvió a resonar en su boca. Lleno de CONFIANZA, SATISFACCIÓN y SERENIDAD. Barack Obama no ha podido hacer en estos ocho años de mandato todo lo que hubiera querido. Pero definitivamente ha cambiado a los estadounidenses y les ha provisto de una confianza y un optimismo que esperemos no se pierda.