La intriga de Sánchez al acuerdo con Ciudadanos

Pedro Sánchez ha aceptado, por primera vez desde que fue propuesto como Presidente del Gobierno por Felipe VI, uno de los acuerdos de todos los que le han sugerido las diferentes formaciones políticas. El principio de pacto se dio a conocer por Albert Rivera en una conferencia de prensa y esa misma tarde, Pedro Sánchez aceptó dicha propuesta. El líder socialista se mostró optimista pero la intriga de Sánchez al acuerdo con Ciudadanos que muestra el análisis emocional llevado a cabo por Emotion Research LAB, añade un plus de suspense a la situación. Esta alianza para la investidura está condenada al fracaso si el PP no se abstiene, algo que por el momento no está dispuesto a hacer, o si no consigue apoyo de Podemos, lo que todavía parece más complicado por las recientes declaraciones de Iglesias.

Las cinco medidas que Rivera planteó fueron la supresión de las diputaciones, de la figura de los aforamientos, facilitar las iniciativas legislativas populares, despolitizar la justicia y limitar el mandato presidencial a ocho años. El contenido del pacto recoge también medidas fiscales como no subir el IRPF y la eliminación de las exenciones a las empresas, institucionales como la reducción del Senado, laborales, de regeneración política y del compromiso en contra de un referéndum de autodeterminación.

Análisis emocional

“Hay voluntad de acuerdo. Si estas son las propuestas que permitan culminar un acuerdo entre el Partido Socialista y el partido de Ciudadanos de Albert Rivera nosotros decimos que sí. Que no le quepa duda a los españoles y españolas que vamos a abrir un nuevo tiempo en la política española presidido por el diálogo, presidido por el acuerdo y también por las políticas progresistas y reformistas.”  La INTRIGA es la emoción predominante en el discurso de Pedro Sánchez tras acordar el pacto con Ciudadanos y es coherente con la situación de expectación en la que se encuentra España para lograr formar gobierno.

  • “Hay voluntad de acuerdo”: Desesperación, odio y consternación. Sánchez antepone la necesidad de un acuerdo inmediato frente a sus deseos personales. La desesperación es consecuencia del ritmo lento que han llevado las negociaciones. Esto se debe a la falta de cohesión en los partidos y la fragmentación política, inaudita en la historia reciente de la democracia española.
  • “Culminar un acuerdo entre el Partido Socialista y el partido de Ciudadanos”: Intriga y orgullo: La felicidad predomina en un 99% en esta parte del discurso de Sánchez, tanto en la combinación de felicidad y desagrado (intriga) como en la de felicidad y enfado (orgullo). Este resultado se explica en que el PSOE no compite con Ciudadanos por la misma clase de votantes, al contrario de lo que le sucede con el bloque de izquierdas encabezado por Podemos. Además, este inicio de acuerdo con el partido de Rivera está bien visto por los barones socialistas lo que facilita la cohesión dentro de su partido.
  • “Vamos a abrir un nuevo tiempo en la política española”: Consternación: Pedro Sánchez es coherente con sus palabras por la inestable situación que tendrá que afrontar si finalmente es investido Presidente con poco o ningún apoyo. Su gobierno será incapaz de llevar a cabo ninguna reforma profunda que realmente cambie la política española como pretende. Con la mayoría absoluta del PP, la reforma constitucional exprés que ha acordado con Rivera puede resultar inalcanzable.
  • “Políticas progresistas y reformistas”: Orgullo. El enfado predomina en esta combinación de emociones e indica que Sánchez no ve creíble que en un gobierno con Ciudadanos destaquen las políticas progresistas y reformistas como sí podría ocurrir en un gobierno de izquierdas con Podemos, UP-IU y Compromís.

PSOE y Ciudadanos han dado un paso importante en las negociaciones. Pedro Sánchez deja así en manos de Podemos la responsabilidad de entrar o no en ese gobierno.