La extraña desesperación de Trump como único candidato

Después de que de forma sorprendente Ted Cruz y John Kasich hayan anunciado su decisión de abandonar la carrera a candidatos republicanos a convertirse en Presidente de EEUU, Donald Trump tiene el camino fácil de cara a su proclamación como candidato a la convención nacional del partido del partido republicano dentro de dos meses. John Kasich, que representaba el candidato moderado dentro del grupo de aspirantes republicanos, ha decidido decir adiós a la contienda electoral tras los resultados en el estado de Indiana, donde su contrincante, Trump, ha arrasado. Éste ha sido durante toda la campaña crítico con Donald Trump y sus propuestas. A pesar de ello, Trump parece estar interesado en proponerle un puesto en un  posible gobierno suyo. Desde Emotion Research Lab hemos querido analizar la extraña desesperación de Trump como único candidato.

Las emociones predominantes en el candidato republicano son la TRISTEZA y la DESESPERACIÓN, algo sorprendente dada la situación en la que se encuentra en la actualidad Trump, puesto que sus contrincantes se han retirado y se ha allanado su camino a su proclamación. Podríamos pensar que detrás de estas renuncias ha habido problemas y presiones del partido. En relación a esta hipótesis, podemos observar como cuando el candidato dice “usted es el primero que me habla de eso de John, y eso está bien” siente DESAPROBACIÓN.

Llama la atención la TRISTEZA y DESESPERACIÓN cuando el periodista le recuerda que se ha quedado solo en el camino a candidato republicano a la Casa Blanca. Trump afirma “es bueno, es bueno” y muestra estas emociones que demuestran que esa seguridad que trata de transmitir en cada aparición púbica no es real y que encontrarse solo en este camino a la Casa Blanca, no es tan apacible como podría resultar.

Por otra parte, cuando dice “podría ser de gran ayuda en Ohio” siente TRISTEZA, en la misma línea cuando dice “incluso como gobernador” siente MIEDO, lo que refleja una pérdida de confianza y de seguridad en sí mismo puesto que dicho estado parece ser que volverá a ser un campo de batalla en las elecciones de noviembre.

Donald Trump no se siente muy seguro de que Kasich sea el candidato más adecuado, algo que tendría sentido dadas las diferencias entre ambos candidatos republicanos. De la misma forma, cuando dice “me gustaría examinar a John” manifiesta DESAPROBACIÓN. Aunque, cuando expresa “me gusta John” muestra ORGULLO y DESESPERACIÓN, el primer sentimiento puede entenderse en relación a que Kasich le ha dejado el camino libre y por tanto, queda en su mano si incluirlo como compañero de fórmula o no. Por otro lado, la desesperación podría ser consecuencia de presiones para que el candidato incorpore a John. Además, en el momento en el que dice “sea vicepresidente o no” manifiesta DESAPROBACIÓN. Todos estos sentimientos reflejarían que Donald Trump no está completamente de acuerdo con incorporar a John en su fórmula.

Cuando habla sobre su relación con el que fue su contrincante sus principales emociones son TRISTEZA y DESESPERACIÓN, y al decir “me he llevado bien con él” siente TRAICIÓN, esto puede ser por las críticas que ha recibido por su parte a lo largo de su campaña electoral.

Como no podía ser de otra forma, de nuevo la polémica envuelve a Donald Trump. Bien sea por sus declaraciones o por sus actos, Trump vuelve a estar de nuevo en el ojo del huracán.

Hace unos meses nadie pronosticaba que fuera a llegar tan lejos con su discurso incendiario y demoledor pero ahora nos encontramos con un Trump dispuesto a enfrentarse a Hillary Clinton, como todo indica, y llegar a la Casa Blanca como Presidente de los Estados Unidos de América.