Javier Fernández desaprueba a Mariano Rajoy

Con motivo de la celebración del Día de la Hispanidad se produjo en Madrid el tradicional desfile militar. Bajo un clima lluvioso y como suele ser habitual, se dieron cita todos los representantes de los principales partidos políticos. A excepción de Pablo Iglesias quien, junto a su formación, considera el acto “superfluo e hipócrita”.

Muchos fueron los gestos que nos dejó este desfile. Desde el “selfie” de Susana Díaz junto a Soraya Sáenz de Santamaría, el chubasquero de Miguel Ángel Revilla, el paraguas de Cristina Cifuentes, la ausencia de uno que protegiese a Rajoy o el encuentro entre el líder de la gestora del PSOE y el presidente del Gobierno en funciones.

El encuentro entre Rajoy y Fernández

Consciente de la presión mediática e interna a la que se encuentra sometido, el líder de la gestora socialista se mostró preocupado y tenso a lo largo de la totalidad del desfile. Y evidenció lo que ya era un secreto a voces. Javier Fernández desaprueba a Mariano Rajoy. Sus emociones lo delatan y exponen su nula voluntad de compartir o participar en la investidura de Rajoy. Pero también es consciente de que su figura no es relevante en el PSOE. Se vio a un Fernández visiblemente sobrepasado por los efectos mediáticos derivados de su rango de líder. Fernández deberá de esperar hasta el final de este mes, cuando el Comité Federal ya se haya reunido, para conocer la opinión de su partido.

Sea cual sea el veredicto socialista, Fernández se muestra preocupado y nervioso. Del mismo modo, y de acuerdo con lo que declara a los medios, se refleja como incoherente y dubitativo: “Tengo la sensación de que me entienden más fuera que dentro”. ¿Estará haciendo referencia al PP? Nadie lo diría de acuerdo a lo que sus emociones nos señalan. La desaprobación hacia Rajoy no encaja con este posible entendimiento ¿Quizás a otras formaciones políticas? Lo que parece claro es que Fernández se encuentra en una posición complicada e incómoda.