Las encuestas del 26J se equivocan, las emociones no

Las encuestas han fallado de nuevo. Como ya ocurrió en las elecciones argentinas de 2015 que no vaticinaban una clara victoria de Mauricio Macri o en las encuestas de la pasada semana sobre el referéndum del Brexit donde daban la victoria al ‘Remain’, ninguno de los sondeos que vieron la luz las semanas anteriores a las elecciones del 26J ni siquiera los sondeos al pie de urna indicaban el panorama con el que España se acostaba anoche tras los comicios. No se ha vaticinado ni la victoria del Partido Popular con este crecimiento tanto en votos como en escaños, ni se ha consolidado el ‘sorpasso’ de Podemos al PSOE. Las encuestas del 26J se equivocan, las emociones no por lo que es el momento de utilizar otras técnicas que puedan predecir el comportamiento de los futuros votantes ya que ha quedado claro que los sondeos ya no son fiables.

Desde Emotion Research Lab, con la técnica de reconocimiento facial de emociones, la semana pasada medimos las emociones que despertaban los spots electorales de los cuatro principales partidos y descubrimos que el spot del PP era el que más compromiso generaba, por lo que parecía evidente que la formación iba a aglutinar muchos votos. El spot de Unidos Podemos era el que más satisfacía, pero como se ha observado, eso no ha querido decir que la coalición complaciera de la misma manera. España es un país con más personas en edad adulta que jóvenes, y según el análisis de Emotion Research Lab, este sector de la población se sentía más satisfecho por el spot del PP, otra de las causas de la gran victoria del partido liderado por Mariano Rajoy.

Las encuestas del 26J se equivocan, las emociones no

El deleite de Mariano Rajoy

Con una victoria mucho más amplia de la que era esperada incluso por los propios miembros del Partido Popular, anoche Mariano Rajoy se asomaba al balcón de la sede del partido en la calle Génova de Madrid rodeado de la plana mayor del partido y de su mujer, para dar un discurso informal y desenfadado. El Presidente de España en funciones mostraba ASOMBRO y DELEITE en su discurso. Él mismo se encontraba sorprendido de haber ganado las elecciones con unos resultados bastante mejores que los del pasado 20D, cuanto todos los sondeos pronosticaban una caída del PP.  Cuando se dirigía a todos los españoles y argumentaba que él busca “ser útil al 100% del pueblo español” se disparaban sus niveles de compromiso y satisfacción gracias al ÉXTASIS y al DELEITE demostrado, tanto a los que les han votado como a los que eligieron a otras fuerzas políticas.

El asombro de Pedro Sánchez y de Pablo Iglesias

La situación de Pedro Sánchez era muy diferente. Había un ambiente agridulce en la sede de Ferraz. Habían evitado el temido ‘sorpasso’ que todos vaticinaban pero por el camino se habían dejado cinco escaños y de esta manera el PSOE recibía el peor resultado de su historia. El líder socialista transmitía ENFADO y ASOMBRO al hablar de cómo todas las encuestas les relegaban a un tercer puesto tanto en votos y en escaños, por detrás de Podemos, lo que disminuía sus niveles de autocontrol y dejaba entrever PÁNICO en sus palabras por lo que hubiera sucedido si esto hubiera ocurrido. Pedro Sánchez se dirigió directamente a Pablo Iglesias para acusarle de querer destruir al Partido Socialista y de nuevo, volvió a instarle a reflexionar para votar a favor de una posible futura investidura de Sánchez y así derrocar al PP; momentos donde el ASOMBRO y la ANSIEDAD en su discurso resultan coherentes ante la situación en la que él se encuentra, tanto interna por las dudas sobre su persona que existen entre los barones de su partido, como en la situación que se encuentra la actualidad española tras estas nuevas elecciones. Sánchez se mostró PERPLEJO, como la mayoría de los españoles que se fijaban en las encuestas, ante la “mejora de los resultados electorales de la derecha”.

Unidos Podemos parecía llegar a estas elecciones con más fuerza que nunca. Tras la unión de Podemos con Izquierda Unida todos hablaban de ‘sorpasso’. Esta palabra se escuchaba por todos lados y, aunque cautelosos, los propios líderes de la coalición creían en él. Sin embargo, la noche electoral les volvió a posicionar, con menos votos y los mismos escaños que el 20D, en la tercera posición. Tras Garzón y Errejón, Pablo Iglesias compareció ante la prensa rodeado de los rostros más conocidos de su partido, cuyas caras largas lo decían todo. El líder de Unidos Podemos mostraba ASOMBRO durante todo su discurso, una sorpresa totalmente coherente con el desconcierto que se sufría en las filas de su partido ya que como él mismo reconocía tenían “unas expectativas diferentes”. Llama la atención la ANSIEDAD transmitida al hablar del “presente”, poco estable para el país con estos resultados, por lo que el discurso de Iglesias se llenó de congruencia.

La ira de Albert Rivera

Ciudadanos ha sido uno de los grandes perdedores de esta repetición de elecciones. El trasvase de votos de Ciudadanos al PP por la campaña del voto útil que el partido de Rajoy estableció, ha dado sus frutos y Ciudadanos se ha dejado ocho escaños por el camino. Albert Rivera compareció en Madrid en un discurso duro contra el resto de partidos por los que, según él, no se ha logrado un acuerdo. La IRA, la DECEPCIÓN y la INDIGNACIÓN que mostraba al hablar de este tema era coherente con su mensaje pero Rivera transmitía unos niveles bajos de seguridad y autocontrol que perjudicaban la serenidad de su discurso y le mostraban nervioso. Es notable el ODIO transmitido al nombrar al Partido Popular, al que Rivera siempre ha aceptado apoyar si Mariano Rajoy no seguía a la cabeza del partido. El líder de Ciudadanos, además, presentó IRA , IRRITACIÓN y DECEPCIÓN al hablar de la disposición de Ciudadanos de estar en las mesas de negociaciones; sin embargo, el partido naranja ya no es una pieza clave en las negociaciones, y esto despierta la furia y el pesar de su líder. A pesar de estar en DISCONFORMIDAD, Albert Rivera afirmó que si Ciudadanos debe estar en la oposición, lo estará.

Tras estas nuevas elecciones, dos cosas han quedado claras. El panorama español vuelve de nuevo a ser desconcertante y no parece haber una salida clara para la formación de gobierno y las encuestas ya no son fiables. Nuevas técnicas como las que aquí desarrollamos, deben abrirse camino y entrar con seguridad en la política para lograr entender el comportamiento de los votantes ante las urnas, lo que desde Emotion Research Lab vamos a continuar tratando de predecirlo.