Elecciones vascas y gallegas: De la indiferencia al orgullo

Los resultados extraídos de las elecciones vascas y gallegas no han supuesto grandes sorpresas. Pero sí se han erigido como experimento para todos los partidos de cara al bloqueo político a nivel nacional que sufre España.

En Galicia, tal y como se pronosticaba, Alberto Núñez Feijóo revalidaba su mayoría absoluta. Feijóó parece perfilarse poco a poco como el sucesor de Rajoy al frente del partido. Además esta victoria da aire a Mariano Rajoy. La fortaleza del PP es indiscutible, algo que puede ser determinante para unas probables terceras elecciones nacionales. Sin embargo, Núñez Feijóo se mostró INDIFERENTE ante esta aplastante victoria en Galicia. No ha sido un resultado inesperado ni sorprendente. Nada hacía augurar que el PP no revalidaría su mayoría absoluta.

La sorpresa en las elecciones gallegas ha estado en el sorpasso. No ocurrió a nivel nacional, pero en Galicia, En Marea ha superado en votos al PSOE. El futuro de Pedro Sánchez cada vez es más incierto. El PSOE se hunde y, por ello, esta misma mañana ha decidido proponer a su partido la celebración de unas primarias este mismo octubre. Sánchez sabe de las escisiones en su partido. Y estos resultados electorales, tampoco le han ayudado.

En el País Vasco tampoco ha habido sorpresas. El PNV ganó pero tendrá que pactar. Ahora tendrá que decidir si con el PSOE, como todo indica, o con el PP. De nuevo el PSOE ha visto como la izquierda le ha superado, tanto EH Bildu como Podemos. Otro estacazo para Sánchez. Iñigo Urkullu se mostraba ORGULLOSO tras la victoria del PNV. El líder independentista no ha logrado mayoría absoluta pero ha mejorado sus resultados.

¿En qué afectan las elecciones vascas y gallegas a la política nacional?

Aunque sea complicado y poco prudente extrapolar estos resultados autonómicos a unas posibles terceras elecciones en España, resulta inevitable. Y hasta los mismos partidos lo han hecho. La victoria claramente sería para el PP, que previsiblemente mejoraría sus resultados con respecto a los del 26J, algo que reafirma la abrupta victoria gallega. Mariano Rajoy está seguro y confiado y la indiferencia de Núñez Feijóo ante su victoria, afirma esta seguridad.

Por su parte, el PSOE se encuentra en un momento tenso. Internamente muy dividido, Sánchez tiene poco margen de maniobra. Por ello, esta misma mañana ha anunciado su intención de celebrar primarias en el partido socialista este mismo octubre. Sánchez es consciente de las confrontaciones y el clima hostil que existe dentro de la formación. Y los resultados de las elecciones autonómicas del pasado domingo no han hecho más que recrudecer la situación. El PSOE vive un momento crítico. Y unas terceras elecciones, parece que todavía serían un varapalo mayor.

Podemos, en cambio, ha crecido en ambas autonomías. Pablo Iglesias se mostraba satisfecho en su cuenta de Twitter. En Marea ha conseguido situarse como segunda fuerza política gallega, superando al PSOE. Era algo que Podemos esperaba en las elecciones del 26J y no se dio. ¿Quién sabe si esto no podría ocurrir a nivel estatal si se producen terceras elecciones? También en el País Vasco han obtenido unos buenos resultados, superiores a los del PSOE y el PP.

La cruz de la moneda ha sido para Ciudadanos. El partido de Albert Rivera esperaba dar el salto definitivo a la política fuera de Cataluña, pero no ha podido ser así. Cero diputados tanto en Galicia como en el País Vasco. Ciudadanos ha perdido fuelle, algo que quizás, también repercuta a nivel nacional.

Las elecciones vascas y gallegas, lejos de ser un escenario que pudiese desbloquear la situación española, ha hecho que la sombra de las terceras elecciones se eleve, y cada vez con más fuerza, sobre España.