El éxtasis de Rivera en Venezuela

Albert Rivera llegó ayer por la tarde a la capital venezolana en el marco de una visita que ha tenido repercusiones positivas y negativas tanto en Venezuela como en España. El líder de Ciudadanos llegó al aeropuerto Simón Bolívar rodeado de una gran expectación y allí fue recibido por el embajador de España en Venezuela, Antonio Pérez Hernández, y por Lilian Tintori, la activista y esposa del dirigente opositor venezolano encarcelado Leopoldo López. Desde Emotion Research Lab hemos querido analizar cómo fue el emotivo recibimiento y el éxtasis de Rivera en Venezuela.

Antes de su afectivo abrazo con Tintori con el que comienzan dos días de intensas reuniones, y tras la visita del ex presidente Rodríguez Zapatero como mediador donde no parece haber conseguido rebajar la tensión entre gobierno y oposición, Rivera no las tenía todas con él para entrar al país con buen pie. Horas antes de su llegada, Diosdado Cabello, uno de los pesos pesados del Ejecutivo venezolano, apostó porque se le prohibiera la entrada al país. Sin embargo, esto no fue así y finalmente Rivera logró pisar suelo venezolano y esta misma tarde intervendrá en la Asamblea Nacional con un discurso en contra de la encarcelación de presos políticos y a favor de la opción constitucional de revocar a Maduro como presidente. También se reunirá con Henrique Capriles y familiares de presos políticos y no excluye contactos con el gobierno de Nicolás Maduro.

El éxtasis de Rivera en Venezuela

Tanto Albert Rivera como Ciudadanos han apostado siempre por iniciar un diálogo efectivo para que la situación actual de Venezuela mejore. Su talante en esta visita es plenamente coherente con su predisposición a ello. El ÉXTASIS mostrado tras el análisis de su llegada a la capital venezolana mediante la técnica de reconocimiento facial de emociones revela que Albert Rivera muestra altos niveles de confianza y de compromiso con la causa que está defendiendo en su visita al país dirigido por Maduro.

En esta cita no solo se ha hablado de la política venezolana, también la precampaña política española ha entrado en juego. Albert Rivera defendió que “la mayoría de partidos de España, salvo Podemos, por su apoyo al chavismo, están de acuerdo en ayudar al diálogo” y así, el candidato de Ciudadanos, utilizó esta visita como arma política para acusar al partido de Pablo Iglesias de apoyar a Maduro y no condenar la existencia de presos políticos en el país.

El discurso de Rivera en la Asamblea Nacional promete ser una argumentación repleta de momentos emotivos que desde Emotion Research Lab seguiremos de cerca.