Cuba despide con tristeza a Fidel Castro en una jornada histórica

En una semana histórica, Cuba despide al líder de la revolución entre emotivos homenajes. Fidel Castro fallecía el pasado 25 de noviembre a los 90 años de edad. Muere un personaje histórico. Más allá de las luces y las sombras de sus años de gobierno al mando del gobierno cubano. Fidel Castro ha sido una de las personas más influyentes del mundo. Y continuará siéndolo incluso después de su muerte.

Era su hermano Raúl Castro, el actual presidente cubano, el que daba la noticia por televisión. Fue un mensaje claro y emotivo. Después de estar 47 años al frente del régimen comunista cubano, hacía seis años que había dejado Cuba al mando de su hermano. Fidel ya solamente publicaba algún que otro artículo y se reunía con mandatarios de todo el mundo. Era más una figura histórica que el carismático mandatario que fue en sus años de gobierno.

Decenas de mandatarios han querido acudir a la ofrenda que empezó ayer y que durante toda la semana continuará por las diferentes ciudades cubanas donde se gestó la revolución. Enrique Peña Nieto, Nicolás Maduro, Alexis Tsipras o el Rey hemérito Juan Carlos I han querido rendirle honor acudiendo al discurso que Raúl Castro concedió en la Plaza de la Revolución y donde sus palabras se adueñaron de la profunda tristeza que llena las calles cubanas.

Cuba despide a Fidel. ¿Qué pasará ahora?

Cuba se ha preparado para una semana llena de emotivos homenajes que comenzaron con enormes filas de cubanos agolpados en torno a la Plaza de la Revolución y a la estatua del poeta José Martí. La urna con las cenizas de Fidel Castro descansaban y miles de cubanos se acercaron a rendir respeto al líder de la revolución.

La otra cara de la moneda la daban los exiliados cubanos residentes en su mayoría en Miami. La alegría no ha dejado de correr por las calles estadounidenses desde que se conoció la noticia. Miles de exiliados políticos confían en que desde hoy, Cuba de un paso adelante en su democratización. Y eso es un tema importante a nivel mundial. ¿Qué ocurrirá ahora? Todo parece indicar que a corto o medio plazo nada cambiará y que Raúl continuará llevando adelante las estrategias comunistas como se lleva haciendo desde hace más de 40 años. Pero es inevitable que sus detractores sientan un optimismo frenético. Ha muerto la imagen y figura del comunismo revolucionario cubano. Que sus ideas continúen más allá de las mentes de sus defensores no será tarea fácil.