Conway, el primer muro de Trump

Conway, con un perfil fuera de lo convencional en un staff presidencial hace sentir su peso en la administración Trump.

Entender el pensamiento y emociones de Conway, y de otros influyentes asesores de Trump es un tema vital para las naciones.

Es el primer filtro casi infranqueable para agendas como México, Asia, Medio Oriente, y algunos temas de Europa.

Quien aspire a construir una buena relación con Donald Trump tiene que entender su mente y sus formas. El estudio del perfil emocional de algunos de los miembros de su equipo nos da elementos complementarios fundamentales para entender a la mujer que hoy pone en encrucijada a los más selectos y poderosos conductores de noticieros en Washington D.C, y Nueva York.

Así, Conway se convierte en el primer muro de Trump para el mundo. Y fue el gobierno de México, encabezado por el presidente Enrique Peña Nieto, quien sintió la dureza del infranqueable perfil de una de las mentes que influyen en la agenda binacional de ambas naciones.

La dura experiencia vivida por el gobierno de México debe servir para que el todavía socio comercial y vecino reinvente su estrategia de diálogo y negociación. Y así también para otras naciones que tienen agendas complicadas con la administración Trump. Kellyanne Conway se convierte así en el “primer muro” por sortear para asegurar un diálogo “confiable” con Trump.

El análisis sobre el perfil de Conway para el diseño de estrategias con la oficina del presidente de los Estados Unidos de América, es tan sólo uno de los personajes sobre los cuales los estrategas de todas las naciones tendrán que procesar para asegurar mejores resultados en la relación con el país más poderoso.

La neutralidad y la sumisión presentes en el discurso de Conway

El perfil emocional de Kellyanne Conway, jefa de la campaña que le llevó a convertirse en Presidente de los Estados Unidos es sorprendente. Llama la atención la tremenda neutralidad con la que se enfrenta a las entrevistas. Ante un periodista que intenta sacarle de su zona de confort, ella no se deja amedrentar y se muestra absolutamente neutral y convencida del mensaje que quiere transmitir.

patrón emocional conway

Esto puede parecer a simple vista algo positivo para su imagen y, en algunos casos puede realmente resultar así. Pero la escasez de emociones en su mensaje, tanto positivas como negativas, no logra empatizar con el electorado. Un electorado que, por otra parte, y debido a las últimas criticadas medidas llevadas a cabo por Trump, se muestra descontento.

Su perfil emocional global resulta positivo con respecto a sus niveles de seguridad y autocontrol. A pesar de que el periodista trata de sacarle de sus casillas, no lo logra. Y ella se muestra cómoda durante toda la entrevista. Sin embargo, sus niveles de confianza y compromiso son bastante mejorables. No logra empatizar con el electorado ni mostrar un mensaje de compromiso hacia ellos.

perfil emocional conway

CONFIANZA, ACEPTACIÓN, ASOMBRO o SUMISIÓN son emociones que Conway muestra en su discurso y que dejan ver su satisfacción ante la respuesta de la Administración de Trump hacia los medios de comunicación. Unos medios que, para ellos, tratan de restar valor al recién elegido gobierno republicano y ensalzar los valores del partido demócrata.

El Secretario de Prensa de Trump, Sean Spicer,  acusó a la prensa de mentir sobre la cifra de asistencia a la jura. Sin embargo, Conway prefirió refinar ese conecpto y tratarlo de “hechos alternativos”. Aunque pueda parecer un asunto que activaría profundamente a Conway, de nuevo la neutralidad en sus palabras, es mayor que cualquier emoción.

La seguridad que Conway muestra durante su discurso se observa plenamente cuando acusa al periodista de afianzar las mentiras que sus compañeros dicen sobre el gobierno de Trump. Conway asegura que ella está por encima de todas esas falacias, por lo que trata de ignorar esos comentarios. El DELEITE, el ÉXTASIS y la SERENIDAD que aparecen en su rostro lo confirman.

Parece que Conway y todo el gobierno de Trump tienen un guión que nadie osa saltarse. La altísimos niveles de seguridad y autocontrol, además de la escasez de emociones en su rostro, así lo indican. La administración de Trump, y Conway, como el princial baluarte de este equipo no van a ponérselo fácil a la prensa. Se muestran seguros de sus palabras y sus actos. Como un muro.