Aznar afligido en la estrategia sobre Irak

Más de diez años después, la guerra de Irak sigue trayendo cola. Un nuevo informe ha sacado a la luz las estrategias de comunicación que quisieron seguir José María Aznar y Tony Blair, en ese momento Presidente del gobierno de España y Primer Ministro de Reino Unido, para demostrar a la opinión pública que ellos habían hecho todo lo posible para evitar la guerra pero no había otra opción. Si nos remontamos a la rueda de prensa que Blair y Aznar concedieron en febrero de 2003, fecha donde según el ‘informe Chilcot’, se pactó el seguimiento de esta estrategia, la técnica de reconocimiento facial de emociones de Emotion Research Lab nos muestra a un Aznar AFLIGIDO, consciente del engaño que estaban presentando a la sociedad.

La exhaustiva investigación se discutió esta semana en el Parlamento inglés, desde donde se critica al ex primer ministro británico por haber hecho creer a la población que se habían intentado poner en marcha todas las vías pacíficas y legales antes de invadir Irak. Sin embargo, como muestra este informe, la realidad no es esta y es que, aunque sí hicieron lo posible para hacer creer a la ONU de que Sadam Hussein poseía armas de destrucción masiva, esta guerra no estaba dotada de legitimidad.

El expresidente español, José María Aznar, también es nombrado numerosas veces en el ‘informe Chilcot’ como uno de los protagonistas de esta estrategia comunicativa que pretendía manipular a la opinión pública para conseguir apoyo en una maniobra bélica no justificada. La imagen de la reunión de 2003 que mantuvo con Blair resulta muy determinante. Presenta a un Aznar AFLIGIDO, con niveles de seguridad bajos y con miedo a las repercusiones que esta táctica no del todo moralmente correcta pudiera afectar en su imagen o en las próximas elecciones que se acercaban en España y que, como finalmente sucedió, terminó influyendo y haciendo que el Partido Socialista ganara las elecciones generales del 2004.