El asombro de Obama en su visita a España

Un Presidente de los Estados Unidos pisó suelo español tras quince años sin que ningún mandatario estadounidense lo hiciera. Ha sido una visita rápida de menos de un día debido a la matanza que la semana pasada asoló Dallas. Barack Obama se reunió con el Presidente en funciones, con el rey de España y con los líderes de los principales partidos políticos del país. Esta visita ha servido para destacar además las buenas relaciones que deben existir entre EEUU y España, sobre todo en materia de defensa y desde Emotion Research Lab hemos descubierto el ASOMBRO de Obama en esta visita que tantos buenos recuerdos de juventud le devolvía.

El Presidente de los Estados Unidos, que se encuentra en el fin de su mandato, fue recibido a su llegada a bordo del imponente Air Force One por el rey de España, Felipe VI, la Vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría y el embajador de Estados Unidos en España, James Costos. En el Palacio Real, donde fue recibido con todos los honores, compareció ante los medios para expresar su satisfacción por estar en España, a pesar de haberse visto obligado a acortar su viaje.

El asombro de Obama en su visita a España

Barack Obama, acostumbrado a dar discursos tremendamente emocionales y personales, no hizo algo diferente en su reunión con Felipe VI. El Presidente de los EEUU recordó sus años anteriores a su ingreso en la Universidad y su viaje a España. El ASOMBRO de Obama era notable mientras relataba sus días en Madrid y al autodenominarse como “mochilero”, en un gesto melancólico, mostró su EXCITACIÓN hacia esos días, aunque también, quizás mientras los recuerdos se pasaban por su cabeza, mostró ÉXTASIS y DESCONFIANZA. Sus niveles de satisfacción aumentaron cuando confesó que “nunca hubiera imaginado” ser recibido años después por el Rey de España, donde mostró su DELEITE y EXCITACIÓN ante el momento que estaba viviendo. Llama la atención las emociones negativas que transmite en su agradecimiento a los reyes por la “hospitalidad” recibida, emociones como el PÁNICO, la PESADUMBRE o la ANSIEDAD, por lo que Obama no resulta creíble en este aspecto.

Tras este encuentro, Obama, que abandonará la Casa Blanca el próximo enero, se dirigió al Palacio de la Moncloa para reunirse brevemente con Mariano Rajoy, Presidente en funciones, por lo que el clima era, cuanto menos, curioso. Ambos destacaron que las relaciones entre los dos países deben mantenerse estables, pase lo que pase en los próximos meses en el panorama político español. El Presidente de los Estados Unidos se reunió con miembros de la embajada de Estados Unidos para después viajar hasta Rota, donde fue recibido entre vítores y aplausos por las tropas estadounidenses y españolas y destacó a España como “uno de los mayores aliados” de su país en Europa y destacó la necesidad de que España sea un país “fuerte y unificado”.

Las reuniones con los otros tres líderes políticos de los principales partidos del país fueron más breves de lo esperado. Albert Rivera, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que le regaló a Obama un libro sobre la Brigada Lincoln, tuvieron únicamente diez minutos para reunirse con el Presidente pero todos destacaron su dicha por ello.

La visita de Obama a nuestro país ha sido corta pero intensa. Las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y España van por buen camino y después de años de tensos vínculos entre las administraciones de ambos países por diferentes circunstancias, se espera que esta buena relación se mantenga pase lo que pase en los próximos meses tanto en Estados Unidos como en España.