Una asombrada Hillary venció a un Trump lleno de pánico

La experiencia factor determinante para Hillary Clinton en un debate donde Donald Trump se fue quedando sin respuestas ni argumentos.

El debate que enfrentaba a Hillary Clinton con Donald Trump se aguardaba en todo el mundo. Y no defraudó. Clinton llevaba días preparándoselo y no acudiendo a actos de campaña. Trump, un animal televisivo, se jactaba de no necesitar preparación. Y se notó. Clinton se mostró más tranquila, sonriente y contenida. Trump, lleno de ira y crispación. A falta de dos debates más y con una campaña muy igualada, una asombrada Hillary Clinton venció a un Trump a la defensiva.

Clinton, más experimentada, asombrada ante el “racismo” de Trump

Clinton es una persona mucho más preparada y experimentada que Donald Trump. Y demostrarlo era una de sus grandes bazas. La calma y la tranquilidad con la que se presentó al debate, se hizo notar en su discurso. Sus altos niveles de autocontrol y seguridad así lo demostraban. Hillary trató en todo momento de desestabilizar a su contrincante. Y de que este soltara alguno de sus improperios constantes. Hillary se mostró asombrada al acusar a Donald Trump de racista. Además, recordó a los espectadores las dudas que Trump afirmó que tenía sobre la verdadera nacionalidad de Barack Obama. Esto causaba en ella DISCONFORMIDAD e IRA. Clinton defendió a Obama de manera coherente mostrando ENFADO y FASTIDIO hacia las increíbles afirmaciones del candidato republicano.

Además, Hillary Clinton recordó cómo Trump comenzó su carrera con ANGUSTIA, ASOMBRO y FASTIDIO debido al racismo de los hechos que relató. Clinton mostraba DISCONFORMIDAD, ENFADO y AGOBIO al tachar a Donald Trump de racista con sus conductas hacia los afroamericanos. Hillary se mostró realmente preocupada y alarmada ante estos hechos.

Donald Trump, lleno de ira, no cree en la resistencia de Clinton

Donald Trump atacó duramente a Hillary Clinton y a su salud, que se resentía hace unas semanas. Trump acusó a la ex Secretaria de Estado de los EEUU de no tener la fortaleza adecuada para convertirse en Presidente de los Estados Unidos. Fue uno de los momentos más tensos de la noche. Se dirigió a la candidata demócrata con PÁNICO y ENFADO, lo que hacía disminuir sus niveles de autocontrol y seguridad, logrando una posición poco adecuada para un debate en que ambos se jugaban mucho. Incluso se enfrentó al moderador del debate, Lester Holt, dejando ver su lado más nervioso y ansioso. El PÁNICO, el ASOMBRO y la IRA se dejaron ver en su discurso cuando atacaba a Hillary personalmente. Para él, Hillary no tiene la capacidad ni la fortaleza para defender a Estados Unidos en cualquier negociación. A pesar de tener la experiencia en asuntos exteriores que ella le recordó que tenía.

Ninguna de las dos opciones a la Casa Blanca ganó de una manera clara y evidente este debate. Habrá que esperar a los dos próximos debates. Ver si Trump vuelve filoso en sus ataques a Clinton y si Hillary deja rastros de nerviosismo conforme avance la campaña. Por ahora, ninguna de las alternativas juega con ventaja. Ambos tendrán que poner toda la carne en el asador para llegar a las urnas, con la mayor ventaja posible sobre su contrincante. Esta campaña no ha hecho nada más que empezar.

El gran dilema fiscal. La clave para los próximos debates

Los candidatos mostraron posturas encontradas en relación al tema fiscal que en sí es un dilema para cualquier candidato presidencial por el compromiso que representa en caso de resultar ganador.

A la gente no le gusta que le suban los impuestos, pero sí reconoce cuando el dinero recaudado se ve reflejado en mejores condiciones de vida en rubros como salud, educación, seguridad, infraestructura, agua, entre otros más.

El tema fiscal dejó ver a una Hillary Clinton dispuesta a elevar impuestos con la clara visión de elevar el gasto público en beneficio de los americanos. Por su parte Donald Trump buscó tocar la fibra sensible de los “tax payers” para lograr simpatizantes con su propuesta, pero no dejó en claro como subsanar el déficit presupuestario para ejercer un gasto público suficiente para cumplir con su propuesta económica.

Hillary y Trump tienen en el tema fiscal uno de los mayores retos para los siguientes debates.